|
El Pueblo
|
 |
|
Antiguo
Ayto. Villa de Mazo 1919
Haga Clic sobre la foto para aumentar
|
Desde el mirador de Morro Mojino,
situado a las afueras del Pueblo podremos apreciar
preciosas panorámicas abiertas al mar y concretamente
del poblamiento disperso por toda la pendiente de
la ladera sobre la que se asienta el núcleo
poblacional. Numerosas casas señoriales se
entremezclan con sencillas viviendas, lo viejo se
combina con lo moderno, conformando un conjunto
arquitectónico que trasluce la prosperidad
vivida por sus habitantes en otros tiempos.
Además de un recorrido por sus calles, la
Plaza de Pedro Pérez Díaz es un punto
de encuentro para los macenses; aquí se localizan
las Casas Consistoriales (Ayuntamiento) de 1925
y la hermosa casona de Alonso Pérez Díaz.
"En este edificio, de líneas neoclásicas,
se ubica la Biblioteca Pública Municipal"
y la Concejalía de Cultura"
Otro hito destacado es La Escuela Insular de Artesanía,
pionera en la Provincia en su empeño por
la recuperación y fomento de las labores
artesanales en la década de los sesenta;
una variada muestra de tejidos realizados a telar,
bordados, cestería, cerámica...tienen
cabida en este centro.
En la Montaña de Las Toscas, parte alta de
El Pueblo, se encuentra la zona recreativa acondicionada
bajo el pinar con mesas y fogones, ideal para hacer
un alto en el camino.
|
|
|
Mercadillo
Municipal
|
| En los fines de semana las tranquilas
calles macenses se llenan de vida por el bullicio
de los numerosos asistentes que visitan el Mercadillo
Municipal.
Los agricultores ofrecen sus frescas frutas y verduras;
carnes, pescados, dulces, licores, vinos, mieles
y un sinfín de sabrosos alimentos podrán
ser adquiridos los sábados (de 15 a 19 horas)
y domingos por la mañana.
Manteles, pañuelos, sábanas... bordados
con esmero por manos femeninas, tienen cabida en
este popular recinto como muestra del arraigo que
las personas del lugar tienen hacia las labores
artesanas.
Más
información sobre el mercadillo
|
|
El Molino
|
|
En la Carretera General de El Hoyo,
situado en Monte de Pueblo, destaca altivo esta
reliquia de la tecnología impulsada por la
fuerza de los vientos del noreste que azotan esta
vertiente de la Isla. Con paramentos bellamente
esgrafiados (decoración geométrica)
este viejo molino de los Ortega se nos muestra remozado
tras una minuciosa restauración; aún
podemos curiosear entre la maquinaria que movía
las piedras y hacía girar las largas aspas.
Antaño, este pequeño recinto albergó
pequeños negocios, zapatería, herrería,
pero fundamentalmente los vecinos acudían
a él para moler el grano de cereal y llevarse
los alimenticios costales de gofio.
Actualmente alberga un taller donde artesanos del
barro recuperan las formas de los oscuros cuencos
prehispánicos con gran maestría.
|
|